Con el objetivo de debatir sobre la búsqueda de la excelencia operativa, Rockwell Automation organizó el pasado mes de noviembre en Praga el IX Simposio Internacional sobre las Ciencias de la Vida, que contó con la participacipación de 114 especialistas de empresas de todo el mundo que se dedicaron a analizar los retos del sector.
Stephen Pulsifer, director mundial de márketing para la división de Ciencias de la Vida de Rockwell Automation, pronunció el discurso de inauguración, en el que subrayó la importancia de la sostenibilidad: «El desafío que se plantea es algo más que ser "ecológico". Se trata de ayudar a consumir menos energía, a reducir los residuos y a implantar procesos productivos limpios cambiando la estructura de la producción y la cadena de suministro».
En el simposio se debatió sobre metodologías y enfoques de fabricación, cuyos objetivos se alcanzan con la automatización eficaz de los procesos de producción a través de la implantación de sistemas de ejecución de fabricación (MES, por sus siglas en inglés).
Algunas empresas del sector que ya se han iniciado en los MES explicaron cómo estos sistemas ya están apoyando los principios de fabricación ajustada de una empresa bioquímica y ayudando a un fabricante de fármacos antidepresivos a eliminar la producción de papel. Salud es una de las áreas en que se ha producido un gran cambio en la fabricación gracias a la automatización, debido a los altos niveles de calidad que requiere esa industria.
Los ingenieros de automatización de las empresas informaron sobre los progresos conseguidos en la aceptación de MES como medio para elevar el nivel de cumplimiento normativo y la calidad de la producción. Durante el encuentro también se constató el impulso que ha cogido el despliegue de MES y sus resultados: una reducción del 100% en los informes sobre lotes erróneos en tres semanas, manteniendo los niveles de producción; la eliminación del 90% de todos los errores en documentos por introducción manual, y una reducción del 80% en el tiempo empleado en las comprobaciones de calidad.
Por último, los delegados destacaron que la excelencia operativa sustentada por los MES va más allá de un simple sistema tecnológico de calidad. También es necesario crear una infraestructura tecnológica robusta, integrando el sistema desde la planta de fabricación a la sala de control y formando a los usuarios del sistema. El éxito de los MES se basa en un conocimiento detallado de la producción y los procesos de negocio y, por consiguiente, es importante tener un equipo mutidisciplinar estrechamente vinculado en el programa.