Oleo Digital.- Las altas temperaturas sufridas en la provincia cordobesa en junio, la falta de lluvias durante la primavera y las importantes cosechas de las últimas campañas han provocado que gran parte de la flor se haya perdido, lo que hará que la próxima campaña se reduzca la producción en más del 50% con respecto a la anterior, en la que se produjeron en Córdoba más de 322.000 toneladas de aceite de oliva, según estiman desde Asaja Córdoba.
Desde hace algunos meses se auguraba una mala cosecha para la próxima campaña de aceite de oliva, “que ahora está más que confirmada con la actual situación de sequía en prácticamente todas las comarcas de nuestra provincia”, señalan desde la organización agraria. Además, añaden que, “aunque inicialmente la floración fue mayor a la esperada por las ocasionales lluvias de primavera, finalmente el olivo se ha visto afectado por la sequía y por los tres años consecutivos de altas producciones, especialmente la pasada campaña, donde se alcanzó una producción récord tanto en nuestra provincia como en el resto de Andalucía y España”.
Las comarcas más resentidas, según las estimaciones de Asaja Córdoba, son aquellas donde predomina la variedad Picual o Marteña (Guadajoz, Alto Guadalquivir y parte de la Subbética), variedad que si bien es poco vecera, es más sensible a la sequía que otras, y cuyos árboles están bastante debilitados por las altas producciones de los últimos años. La variedad Hojiblanca por su parte, si bien es más resistente a los golpes de calor por ser más tardía, es más vecera, y en la mayoría de zonas esta campaña los olivos tienen poca carga de aceituna.
Si bien las precipitaciones de otoño podrían hacer variar ligeramente las cifras, está claro que nos encontraremos –de acuerdo con las indicaciones de Asaja Córdoba- en una producción de aceite de oliva en Córdoba en torno al 50 ó 55% respecto a la campaña anterior.
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