LP Digital.- Por unanimidad, así ha aprobado el Congreso la Ley de Puertos, fruto del diálogo entre las fuerzas políticas y sociales, para dar respuesta a las necesidades planteadas por los agentes económicos y sociales y por la comunidad portuaria. Según el Ministerio de Fomento, esta Ley va a ser un pilar sólido para que los puertos españoles desarrollen plenamente sus potencialidades, al servicio del comercio y del transporte marítimo, contribuyendo a la recuperación económica.
En palabras del ministro José Blanco, la nueva Ley proporciona “el marco de estabilidad jurídica deseado para avanzar sobre los pilares de la productividad, la competitividad y la eficiencia y para mejorar la competitividad de nuestra red de transportes”. Además, añadió que también “premia la buena gestión y bonifica la superación de los niveles de productividad actuales, apuesta por unos puertos comprometidos con su entorno socioeconómico, bonificando las buenas prácticas ambientales, e impulsa la plena integración de los puertos en el sistema de transporte”.
Entre los principales contenidos de esta Ley destaca una mayor libertad tarifaria: las Autoridades Portuarias podrán fijar sus propias tasas, al igual que ocurre con el resto de puertos de Europa y del mundo; el sistema portuario asume el compromiso de alcanzar una rentabilidad anual del 2,5%, que debe garantizar así su viabilidad económica y financiera. Además, establece un estricto control económico-financiero, bajo criterios de racionalidad y equilibrio.
Asimismo, entre otras cosas, potencia el atractivo de los puertos para la iniciativa privada, facilitando que las empresas puedan desarrollar actividades vinculadas al transporte y la logística; y mantiene el libre acceso a la prestación de servicios portuarios, garantizando las condiciones de competencia y ampliando el ámbito de aplicación de la “autoprestación” y de la integración de servicios.
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